domingo, 25 de julio de 2010

Liberarse de apegos

¿A qué/quién estoy apegado?
Piensa en una persona, una situación, un objeto, un trabajo, o un lugar del pasado del cual sientes excesivo apego. Visualiza que la tienes frente a ti, de pie. Aproxímate, da una o dos vueltas a su alrededor, observándola pacientemente, y experimentando las sensaciones y sentimientos que te produce en tu cuerpo su cercanía.
Ahora aléjate un poco de esa persona, situación u objeto y vuelve a situarte enfrente suyo, a una cierta distancia, y visualiza que esas sensaciones de estar apegados se materialicen por ejemplo en una soga (o cualquier otro objeto que una el cuerpo del uno al del otro). Observa detenidamente esa atadura.


¿Qué necesidades satisfago en este vínculo?
Pregúntate cuáles son las necesidades emocionales que satisfaces en ese vínculo, aquello especial que percibes y cuáles son los beneficios que te brinda esa relación.

Despierto mi verdadero Ser
Visualiza una nueva imagen de ti mismo como si hubieses despertado y evolucionado más allá de tu apego actual.
Ese nuevo Ser es nutriente, protector, amoroso y puede darte lo que necesitas. Tiene, además, aquellas cualidades que aprecias del otro de quien sientes apego. Inhala profundamente y luego sueltas... conscientemente.

Re-conectando con mi verdadero Ser

Ahora visualiza nuevamente la persona, situación o lugar de la que sientes apego, frente a ti; y vas a imaginar que tienes, por ejemplo una tijera; y vas a cortar esa soga que te mantenía atado/a.
Miras a tu Ser Verdadero y creas ahora una unión con él como la que tenías con la otra persona.
Luego te vas acercando a tu verdadero Ser hasta que sientas que eres uno con él.
Ahora eres dependiente de ti mismo! Disfruta de tu libertad y de los dones y talentos de tu propio Ser despierto. Lo que buscabas fuera estaba dentro de ti!

Reconocer la ilusión que significa responsabilizar a otro de llenar el vacío interior, desmantela el conflicto.



Busquemos la seguridad en nuestro Ser Original, creado a imagen y semejanza del Creador, que es eterno e imperecedero; en lugar de en el pequeño yo -o en un otro-, que es transitorio.

Para profundizar en este tema te sugiero la lectura del libro MADURANDO NUESTROS APEGOS, Editorial San Pablo, M. Guadalupe Buttera y Dr. Roberto F. Ré



“El que ama es capaz de soltar”. Bert Hellinger

Encuentras más ejercicios liberadores en la página http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html


Libros que "Iluminan Nuestros Vínculos":


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