viernes, 19 de febrero de 2021

Carta de perdón hacia la pareja

 BY MARÍA GUADALUPE BUTTERA BLOG, ILUMINAR NUESTROS VÍNCULOS

Al comprender desde el alma el aprendizaje que recibí a través de ti, me doy cuenta que no hay nada que perdonar, sino agradecer.
Te agradezco por representar ese papel que yo necesité para poder sanar mi pasado infantil.
Gracias a ti fui des-ocultando partes ocultas de mi, que desconocía.
Te agradezco por haber sido mi maestr@, me llevaste a lugares de mi alma, a los que sin ti, jamás hubiera ido.
No hay nada que perdonar porque comprendo en el lugar que estás y en el lugar que me encuentro. Me has reflejado mis zonas oscuras, mis debilidades y mis miedos.
Me ayudaste a reconocer mis diablos internos.
No hay nada que perdonar, y quien te pide perdón soy yo, por haber creído que tu eres el responsable de mi malestar.
Hoy comprendo que no hay nada que perdonar, te libero de este juego de víctima y victimario que fabriqué para no hacerme responsable de mi mism@.
HOY DECIDO LIBERARTE a TI y LIBERARME A MI.
Corto las cadenas de rencor que solo dañan el alma y no nos permiten seguir nuestro camino propio.
Gracias por cruzarte en mi camino, gracias a ti estoy sanando mi pasado que tan bien supiste espejarme.
Hoy te libero para liberarme de la soberbia de creer que debo perdonarte.
TE LIBERO y ME LIBERO PARA QUE PODAMOS ENCONTRAR LA PAZ QUE NOS MERECEMOS.
Gracias Gracias Gracias.

Cuando solté los juicios, comprendí. 
Y cuando comprendí ya no necesite perdonar.
Solo Amándome pude Amar.

miércoles, 10 de febrero de 2021

Sanar vínculo con un hermano fallecido

Cuando nacemos luego del fallecimiento de un hermano, suele surgir culpa por vivir, de manera inconsciente. Así es el caso de G., un joven de 28 años que nace luego del fallecimiento de su hermano a los 35 días de nacido. Su madre intentó tapar el dolor teniendo un nuevo hijo, al poco tiempo. Así es que nace G. Y él siente que toda su vida cargó con una tristeza que no sabe de dónde viene; pues su vida, aparentemente, es normal y no tiene motivo de sentir tristeza. En lo profundo de su interior, G. siente culpa por vivir. Este ejercicio puede utilizarse también, para hermanos que hayan sido abortados, de manera natural o provocada.

Entonces, podemos volver consciente este sentir, y como nos enseñó Bert Hellinger, le damos un lugar en nuestro corazón al hermano fallecido, expresando lo siguiente: 

Te colocas en frente de tu hermano fallecido. 

Señala desde dónde percibes que estás unido a él, desde tu cuerpo (como un hilo que te une a él, por ejemplo). Le dices: 

"Respeto y honro tu destino, querido hermano. 

Lamento que te hayas quedado tan poco tiempo en la Vida. 

Dejo de echarte de menos.

Dejo de sentirme culpable de mi vida. 

Dejo de sentirme no merecedor. 

Te bendigo. Siempre serás mi hermano mayor y sé que tu estas en la Luz"*

De manera simbólica, visualizas que cortas lo que te unía a tu hermano, por ejemplo con una tijera. Visualizas que cortas aquello que te ataba de manera inconsciente. 

Miras hacia la Luz de la Vida, una Luz potente, infinita y sientes la conexión de los rayos de Luz fluyendo hacia ti. Recibes y expandes esa Luz a tu alrededor. Con gratitud infinita. 

Gracias, Gracias, Gracias. 

*Los bebés que fallecen vuelven a la Luz; de manera directa regresan al Espíritu divino que es nuestro Fuente Original.